5 motivos que explican el dolor de rodillas

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Tanto los corredores primerizos como los más experimentados sufren dolor de rodillas a causa de su actividad deportiva en algún momento. Esta dolencia en las articulaciones, que a todos llega por igual, se debe sobre todo a 5 motivos que no tienen nada que ver ni con la edad ni con el sexo del runner. En este artículo te explicamos las razones  más frecuentes y cuáles son sus motivos.

1.-Practicar deporte con demasiada intensidad

Una de las principales causas del dolor de las rodillas en el runner viene motivada por el estilo de vida actual, donde pasamos de llevar un trabajo sedentario a practicar deportes complejos y de forma intensa. Este contraste entre no usar y usar en exceso nuestras articulaciones es la razón de nuestros problemas.

Además de a la hora de correr, estos dolores en las rodillas también son propios del esquí, el tenis, el triatlón o el fútbol, entre otros muchos. En todos estos deportes se produce un sobreuso de las articulaciones con giros bruscos, paradas, etc., donde se sobrecargan los meniscos y los ligamentos hasta provocar, en muchas ocasiones, lesiones. Para evitar estas molestias debemos practicar ejercicios de forma regular que fortalezcan la musculatura de los muslos y realizar un calentamiento previo adecuado.

2.-Sobrepeso

Si ya hemos dicho que la edad y el sexo no son factores relevantes para explicar el dolor en las articulaciones, no podemos decir lo mismo del peso. Practicar deporte intensamente con sobrepeso resiente las rodillas, ya que son las encargadas de sostener nuestro peso mientras nos movemos.

3.-Calzado inadecuado

La forma en la que nuestros pies impactan sobre el suelo también influye en nuestras articulaciones; por eso lo verdaderamente importante a la hora de escoger calzado deportivo es que las zapatillas se adapten a nuestra pisada y no al contrario.

Además de la importancia del calzado deportivo, el uso de zapatos de tacón hace que este sea un factor especialmente importante en las mujeres, ya que este tipo de zapatos obliga a realizar pasos cortos con las rodillas semiflexionadas. Esta posición contribuye al desgaste y sobrecarga de los tendones del cuádriceps y rotuliano.

En concreto, cuánto más altos sean los tacones, más lentos y más cortos serán nuestros pasos, lo que aumenta el contraste con la posición natural de la actividad física. También hay estudios que avalan la relación entre el uso continuado de tacones y el desarrollo de artrosis.

4.-Gestos cotidianos mal ejecutados

Muchas veces la causa de nuestro dolor de rodillas no está en nuestra forma de practicar deporte, sino en los gestos cotidianos. Es lo que se conoce como “condromalacia rotuliana”  y se debe al daño que sufre el cartílago que recubre la parte posterior de la rótula.

El ejemplo más habitual de esta dolencia lo encontramos en las molestias en las articulaciones cuando nos levantamos de una silla después de llevar muchas horas sentados o cuando bajamos cuestas y escaleras.

5.-Artrosis

La artrosis es una patología músculo-esquelética crónica y es especialmente común en personas de mediana edad, donde el dolor se intensifica a medida que esta enfermedad se desarrolla, hasta llegar a invalidar al 10% de la población que la padece. La genética y el desgaste de los cartílagos son las principales causas de su aparición.

Medidas de prevención

Conocer los principales motivos de deterioro de nuestras articulaciones nos ayuda a evitar y a identificar la causa de nuestro dolor de rodillas, lo que nos permite también escoger las mejores medidas de prevención y de acción contra estas molestias.

Y como no podía ser de otra manera, para practicar deporte sin dolor y sin lesiones, debemos prestar especial atención a los calentamientos y a los estiramientos, así como a fortalecer la musculatura de las extremidades inferiores mediante sentadillas y otras prácticas deportivas, como la natación o la bicicleta.

En este sentido, cuando practicamos deporte y empezamos a sentir dolor en la rodilla lo más inteligente es detener la actividad física y acudir al médico o al fisioterapia para realizarnos una exploración física y radiológica.

Para tratar el dolor en las rodillas, una vez que hemos identificado la causa, podemos recurrir a terapias de alternancia de calor y frío o a la toma de analgésicos y antiinflamatorios, pero uno de los tratamientos que mejores resultados ofrece es el ácido hialurónico.

Ya sea inyectable, en pastillas o en crema, el ácido hialurónico se mezcla son el líquido sinovial de la rodilla y actúa como lubricante que mejora la movilidad y la flexibilidad de las articulaciones y hace desaparecer el dolor. En Farmacia Bolós estamos especializados en la venta de este producto para todo tipo de problemas de artrosis, artritis y dolores en las articulaciones.

by Jordi Bolós

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