Condropatía rotulina: El frío y cómo evitar el daño

condromalacia

Ya podemos decir que ha llegado el frío, y con ello muchas situaciones y actividades divertidas, pero también momentos molestos y difíciles para quienes tienen algún tipo de lesión.

Practicar deporte al aire libre suele ser un tanto complejo por las bajas temperaturas y el riesgo de dañarse aumenta, es por ello que hay que mantener ciertos pasos, y sobre todo tenerlos en cuenta, para evitar o reducir este riesgo de lesión.

Existen muchos tipos de lesiones, y muchos tipos de tratamientos, pero hoy  en este artículo os vamos a hablar sobre la condropatía rotuliana y cómo afrontarla con la llegada del frío.

La condropatía Rotuliana

Esta es una lesión que produce dolor en la rodilla y da una sensación de moler los huesos en el interior de esta misma.

La condropatía rotuliana es un trastorno que también se conocer como condromalacia patelar, o rodilla del corredor, y suele ser muy común en adolescentes, jóvenes y atletas que ejercen un gran esfuerzo y estrés en las rodillas.

¿Cuáles son las causas? ¿Y los síntomas?

Esta lesión resulta de un uso excesivo o de una fuerza anormal sobre la rodilla, probablemente debido a un traumatismo o lesión. Además puede ocurrir si a una rótula desviada.

El síntoma principal es un dolor de rodilla que acrecienta:

  • Después de estar sentado por un rato
  • Al incorporarse de una silla
  • Al subir y bajar escaleras
  • Cuando se arrodilla o se pone de cuclillas

condropatia rotuliana

Cuidados recomendados

Para poder cuidar y evitar que el frío afecte a tus lesiones, concretamente a la condropatía rotuliana es mejor que sigas estos pasos:

  • Calienta bien antes de empezar de entrenar y practicar deporte. Usa cremas calentadoras, paños o telas calientes y aplícalos en la rodilla o en la lesión en concreto.
  • Muscula los cuádriceps y realiza ejercicios isométricos para que el músculo recarge más y menos el tendón.
  • Mejorar la fuerza estática. Da prioridad a los ejercicios isométricos, evitando el movimiento, y evitar los ejercicios concéntricos o excéntricos (De ida y vuelta).
  • Haceros un typing. Usar las cintas en la parte alta de la tibia y la rótula para sujetarlas.
  • Inicio de la marcha lenta. Cuando empecéis a practicar deporte realizarlo de forma lenta y consecutiva para que las articulaciones no se resientan.

Con todos estos consejos deberás de poder evitar y paliar cualquier tipo de daño para que el frío no te afecte en tus lesiones, concretamente en la condopatia rotulinana. Trabaja en la lesión y cuida su tratamiento y recuperación, pues esto es imprescindible para una mejora en salud y la vuelta a la práctica de deporte con normalidad.

¿Qué hacer si tienes dolores musculares después de correr?

dolores musculares

En nuestro blog os hemos hablado en varias ocasiones de qué cómo calentar y de qué hacer si empiezas a sentir dolor mientras estas practicando deporte, pero en este artículo vamos a explicarte qué hacer si tienes dolores musculares después de correr.

Sentir dolor en los músculos después del ejercicio es lo que se conoce como “fiebre muscular” y de sebe al ejercicio excéntrico en los músculos, los cuales han aumentado la tensión muscular durante la extensión. Este dolor, que aparece a las 24-45 horas, se puede extender hasta varios días. Te suenan las agujetas, ¿no?

¿Y qué ha pasado? Has realizado un entrenamiento diferente al habitual y has aumentado la carga en las células musculares más débiles, por lo que el esfuerzo ha podido ocasionar micro roturas y, de ahí, su correspondiente dolor.

A continuación te damos algunas pautas para combatir ese dolor y poder, no solo hacer vida normal, sino también seguir entrando.

Recuperación activa

La recuperación activa es una de las partes más importantes para neutralizar el dolor muscular después de correr. Y es que si sigues activo incluso a pesar del dolor, ayudarás a mitigarlo, pero no se trata de seguir activo realizando la misma actividad y con la misma carga de esfuerzo, sino una más suave.

Si sientes dolor muscular después de correr, opta por hacer caminata ligera y ejercicios de cardio suave para relajar los músculos de tu tren inferior, y flexiones, yoga o remo de forma suave para reducir los dolores del tren superior. Gracias a esta recuperación activa podrás eliminar la rigidez muscular y estimularás el flujo sanguíneo hacia los músculos, lo que reducirá el dolor.

Cuida tu cuerpo con descanso y masajes

Durante el tiempo que nuestros músculos están doloridos y nos dificulta practicar deporte, nuestro cuerpo nos está pidiendo descanso y reposo y es importante que entiendas sus señales. Puedes tomar baños de agua caliente de 10 a 20 minutos de duración con sal de Epsom, un componente formado por sulfato de magnesio que ayuda a prevenir la hinchazón abdominal. Sin embargo, no es necesario que paralices por completo tu rutina, sino que es compatible con la práctica de recuperación activa.

Por otra parte, los masajes te ayudarán a relajar la tensión muscular. Después de una sesión fuerte, un masaje adecuado de unos 20 minutos de duración ayuda a reducir el dolor, por lo que es recomendable que lo incorpores a tu rutina, igual que los estiramientos de final de cada sesión.

Tratamientos de calor y frío

Si aplicas hielos durante los dos primeros días después de una práctica dura o más intensa de lo habitual, por períodos de 15 a 30 minutos, te ayudará a reducir la inflamación sobre los músculos doloridos, o sobre aquellos que consideras que has ejercido un esfuerzo mayor. Eso sí, recuerda que el hielo es abrasivo y que nunca debes fijarlo directamente sobre tu piel.

También puedes acelerar tu recuperación intercalando tratamientos de frío con calor, ya que está combinación aumentará el flujo sanguíneo hacia tus músculos.

Para terminar, piensa que por muchas medidas que tomemos para no sufrir dolor muscular, como es llevar a cabo un correcto calentamiento antes de una sesión de running y deporte, es muy probable que sientas ciertas dolencias después de realizar una rutina más fuerte o diferente a la habitual a la que tus músculos aún no están acostumbrados.

Ese dolor, que es producido por pequeños desgarros de las fibras musculares, pero también por las toxinas que se van acumulando en el organismo, puede llegar a ser muy intenso. Aprender a distinguir el dolor residual del dolor por lesión es muy importante para saber qué tratamiento debemos llevar a cabo para facilitar y acelerar su recuperación.

En caso de sufrir una lesión y de sentir dolor en las rodillas durante tiempo prolongado, en Farmacia Bolos encontraras el mejor ácido hialurónico para combatir el dolor y poder seguir practicando deporte sin perjudicar tus objetivos.

Alimentos que te ayudan a recuperar la salud de tu rodilla

alimentos para rodilla

Nuestras rodillas están sometidas a un sobreuso diario que acelera su desgaste y que viene provocado por una práctica deportiva intensa, obesidad, traumatismos y accidentes. Por este deterioro que se produce en tendones, ligamentos o cartílagos, son muchos los atletas que sufren dolor de rodillas, caderas, tobillos y codos y que pueden desarrollar enfermedades y lesiones como tendiopatías, entesopatías, tendón de Aquiles, tendón rotuliano, fascitis plantar e incluso artrosis, una enfermedad que cada vez cobra mayor protagonismo entre la población joven.

En este sentido, gracias a un cartílago fuerte podemos ayudar a amortiguar y a proteger los movimientos de nuestra rodilla; pero si se rompe o se debilita puede causar dolor o rigidez en las articulaciones. Para preservar la salud de nuestro cartílago son muchas las medidas que podemos tomar, y la más sencilla de todas pasa por una alimentación saludable y rica en componentes que nos ayuden a fortalecerlo y a evitar su deterioro.

¿Qué alimentos debes incluir en tu dieta para aliviar el dolor de tus rodillas?

Escoger los ingredientes de una nutrición adecuada será la mejor arma para combatir la aparición de lesiones; especialmente después de haber sufrido alguna fractura o a partir de cierta edad.

Frutas y verduras

Teniendo en cuenta el bajo aporte calórico de los vegetales, estos alimentos son muy recomendables para dietas que persiguen el objetivo de bajar de peso para reducir la presión sobre las articulaciones propia de enfermedades como la osteoartritis. En este sentido, se recomienda el consumo frecuente de brócoli, coliflor y otras verduras crucíferas.

Por su parte, las acelgas y las verduras, así como los frutos secos (almendras, piñones y el sésamo) son ricos en magnesio y su consumo ayuda a proteger los huesos.

Y dado que la rodilla tarda más en recuperarse que otros tejidos, se recomienda consumir ajo crudo y machado para mejorar la circulación sanguínea de otros nutrientes hasta los tendones y ligamentos, ya que en la rodilla se encuentran poco vascularizados.

Las frutas cítricas, por su parte, son esenciales para ayudar a formar cartílago en las rodillas. Esto se debe a que son una importante fuente de vitamina C, que es la que se encarga de sintetizar el colágeno de tendones y ligamentos. Recordemos que la falta de colágeno provoca dolor en las articulaciones.

Sin embargo, la vitamina C solo permanece 5 horas en la sangre, por lo que debemos consumir frutas y/o verduras en cada comida para seguir aportando antioxidantes a nuestro organismo y no solamente un zumo de naranja recién exprimido durante el desayuno. Te gustará saber que además de las naranjas, las uvas y las mandarinas; los pimientos, las cebollas y los tomates también son fuente de vitamina C.

Proteínas

Para combatir mediante la alimentación el hecho de que la artritis es una enfermedad inflamatoria, lo primero que debemos hacer es desterrar el consumo de grasas saturadas y aumentar el consumo de proteínas magras. Las proteínas magras las podemos encontrar en frijoles y en el tofú. Los mariscos y otros pescados, como el salmón o el atún, son ricos en grasas omega-3 y ayudan a reducir a inflamación crónica y a prevenir la artritis reumatoide.

Algunos tentempiés ricos en proteínas son los yogures con muesli, el queso, las almendras, las nueces y otros frutos secos.  Y en dietas no vegetarianas se recomienda introducir carnes ricas en ácido hialurónico, un componente presente en las articulaciones y que se encarga de lubricarla y protegerla. Estos alimentos serían el rape, el bacalao o los pies de cerdo.

Se recomienda utilizar suplementos proteicos con ácido hialurónico para mejorar la movilidad y la flexibilidad de las articulaciones y especialmente de la rodilla, ya que es un elemento que se mezcla con el líquido sinovial y ejerce de lubricante. El ácido hialurónico se puede suministrar de forma inyectable, en pastillas o en crema, por lo que las posibilidades son amplias para todo tipo de personas

Hidratos de carbono

Los alimentos ricos en hidratos de carbono (legumbres, quinoa, arroz integral) también son necesarios porque cumplen la función de ayudar a ingerir mejor otros nutrientes y a evitar que nuestro organismo utilice las proteínas como fuente de energía en lugar de para regenerar tejidos.

Todos estos alimentos forman parte de la dieta mediterránea, la cual se ha demostrado que es una de las más efectivas para reducir el dolor y la rigidez de las articulaciones, así como para mejorar la salud en general.

5 motivos que explican el dolor de rodillas

running

Tanto los corredores primerizos como los más experimentados sufren dolor de rodillas a causa de su actividad deportiva en algún momento. Esta dolencia en las articulaciones, que a todos llega por igual, se debe sobre todo a 5 motivos que no tienen nada que ver ni con la edad ni con el sexo del runner. En este artículo te explicamos las razones  más frecuentes y cuáles son sus motivos.

1.-Practicar deporte con demasiada intensidad

Una de las principales causas del dolor de las rodillas en el runner viene motivada por el estilo de vida actual, donde pasamos de llevar un trabajo sedentario a practicar deportes complejos y de forma intensa. Este contraste entre no usar y usar en exceso nuestras articulaciones es la razón de nuestros problemas.

Además de a la hora de correr, estos dolores en las rodillas también son propios del esquí, el tenis, el triatlón o el fútbol, entre otros muchos. En todos estos deportes se produce un sobreuso de las articulaciones con giros bruscos, paradas, etc., donde se sobrecargan los meniscos y los ligamentos hasta provocar, en muchas ocasiones, lesiones. Para evitar estas molestias debemos practicar ejercicios de forma regular que fortalezcan la musculatura de los muslos y realizar un calentamiento previo adecuado.

2.-Sobrepeso

Si ya hemos dicho que la edad y el sexo no son factores relevantes para explicar el dolor en las articulaciones, no podemos decir lo mismo del peso. Practicar deporte intensamente con sobrepeso resiente las rodillas, ya que son las encargadas de sostener nuestro peso mientras nos movemos.

3.-Calzado inadecuado

La forma en la que nuestros pies impactan sobre el suelo también influye en nuestras articulaciones; por eso lo verdaderamente importante a la hora de escoger calzado deportivo es que las zapatillas se adapten a nuestra pisada y no al contrario.

Además de la importancia del calzado deportivo, el uso de zapatos de tacón hace que este sea un factor especialmente importante en las mujeres, ya que este tipo de zapatos obliga a realizar pasos cortos con las rodillas semiflexionadas. Esta posición contribuye al desgaste y sobrecarga de los tendones del cuádriceps y rotuliano.

En concreto, cuánto más altos sean los tacones, más lentos y más cortos serán nuestros pasos, lo que aumenta el contraste con la posición natural de la actividad física. También hay estudios que avalan la relación entre el uso continuado de tacones y el desarrollo de artrosis.

4.-Gestos cotidianos mal ejecutados

Muchas veces la causa de nuestro dolor de rodillas no está en nuestra forma de practicar deporte, sino en los gestos cotidianos. Es lo que se conoce como “condromalacia rotuliana”  y se debe al daño que sufre el cartílago que recubre la parte posterior de la rótula.

El ejemplo más habitual de esta dolencia lo encontramos en las molestias en las articulaciones cuando nos levantamos de una silla después de llevar muchas horas sentados o cuando bajamos cuestas y escaleras.

5.-Artrosis

La artrosis es una patología músculo-esquelética crónica y es especialmente común en personas de mediana edad, donde el dolor se intensifica a medida que esta enfermedad se desarrolla, hasta llegar a invalidar al 10% de la población que la padece. La genética y el desgaste de los cartílagos son las principales causas de su aparición.

Medidas de prevención

Conocer los principales motivos de deterioro de nuestras articulaciones nos ayuda a evitar y a identificar la causa de nuestro dolor de rodillas, lo que nos permite también escoger las mejores medidas de prevención y de acción contra estas molestias.

Y como no podía ser de otra manera, para practicar deporte sin dolor y sin lesiones, debemos prestar especial atención a los calentamientos y a los estiramientos, así como a fortalecer la musculatura de las extremidades inferiores mediante sentadillas y otras prácticas deportivas, como la natación o la bicicleta.

En este sentido, cuando practicamos deporte y empezamos a sentir dolor en la rodilla lo más inteligente es detener la actividad física y acudir al médico o al fisioterapia para realizarnos una exploración física y radiológica.

Para tratar el dolor en las rodillas, una vez que hemos identificado la causa, podemos recurrir a terapias de alternancia de calor y frío o a la toma de analgésicos y antiinflamatorios, pero uno de los tratamientos que mejores resultados ofrece es el ácido hialurónico.

Ya sea inyectable, en pastillas o en crema, el ácido hialurónico se mezcla son el líquido sinovial de la rodilla y actúa como lubricante que mejora la movilidad y la flexibilidad de las articulaciones y hace desaparecer el dolor. En Farmacia Bolós estamos especializados en la venta de este producto para todo tipo de problemas de artrosis, artritis y dolores en las articulaciones.

Síntomas y signos de lesiones de menisco

lesion de menisco

Hoy en día son muy comunes las lesiones de menisco por movimientos bruscos, traumatismos o desgaste general. Los meniscos son unas estructuras fibrocartilaginosas que se encuentran dentro de la articulación de la rodilla. Su función es la de articular, es decir, amortiguar el peso corporal para que el cartílago de la rodilla aguante mejor el peso y las presiones de las extremidades inferiores.

Cuando corremos, saltamos, transportamos peso, bajamos escaleras, cuestas o simplemente andamos, las rodillas están soportando diferentes tipos de presiones. Aquí entran en acción los meniscos, que juegan un papel crucial de amortiguación, protegiendo y estabilizando la articulación.

 

Composición de los meniscos

En el ser humano, los meniscos están presentes en la articulación de la rodilla, la esternoclavicular, la muñeca y las costillas con su unión con las articulaciones transversales vertebrales. Sin embargo, los síntomas y signos de lesiones de menisco más frecuentes se dan en la rodilla.

Los meniscos están compuestos por proteínas, proteoglicanos y un 75% de agua. Son estructuras acelulares, compuestas como ves en su mayoría por agua, para que el contenido acuoso reduzca la fuerza de rozamiento y amortigüe mejor.

 

Síntomas y signos de lesiones de meniscos

Una lesión de menisco es incómoda y se nota desde el momento en que se sufre. Nada más ocurrir la lesión, la persona puede sentir un dolor agudo en la rodilla e incluso el sonido de un chasquido. Horas después, la rodilla puede hincharse a consecuencia de un derrame del líquido articular.

Aún así, el síntoma más claro que denota una lesión de menisco es el bloqueo que sufre la persona en la articulación. El paciente no podrá estirar completamente la rodilla porque la parte lesionada del menisco se ha trasladado hasta el centro de la rodilla e impide su movimiento natural. La persona, entonces, para desbloquear la contractura, mueve la pierna y entonces escucha un pequeño “clic” en su interior.

En definitiva, falta de movilidad, rigidez, acortamiento del recorrido anatómico e inflamación son los síntomas característicos de lesiones de menisco.

 

Lesiones frecuentes de meniscos

La ejecución de un mal movimiento o de una rotación brusca del cuerpo son la principal causa de lesión de los meniscos. Esto ocurre de dos formas:

  • Lesión de menisco traumática: Si la persona realiza un giro brusco o recibe un fuerte impacto en la rodilla. El fémur aplasta el menisco al girar bruscamente sobre la tibia, provocando su rasgado. Este tipo de lesiones son frecuentes en la práctica de deportes como el fútbol o el esquí.
  • Lesión de menisco degenerativa: Con el paso del tiempo y el envejecimiento, los meniscos se desgastan debido a la pérdida de agua y colágeno de forma progresiva.

Aunque algunas de las lesiones de menisco se operan, no todas necesitan pasar por quirófano para mejorar. Para mitigar el dolor y potenciar el funcionamiento natural de la articulación existen tratamientos ricos en ácido hialurónico y colágeno que ayudan a recuperar la lubricación natural de la rodilla. De este modo, se reducen los síntomas y signos de lesiones de menisco durante meses evitando incluso el paso por el quirófano.

El síndrome de la cintilla iliotibial: La rodilla del Corredor

rodilla del corredor

Practicar deporte es sano, y mucho, pero en su exceso y con malos gestos, hábitos y praxis la cosa se puede complicar, y muchos deportistas, sean amateur, principiantes o profesionales, pueden sufrir lesiones, que según como se vean pueden ser crónicas.

Pero con esto no os queremos asustar, sino comentaros en que consiste una de las lesiones más populares entre los deportistas, en concreto para los corredores o runners.

Existen muchos diagnósticos antes de determinar que tienes la rodilla del corredor, pero sí que es bueno examinarse a diario y valorar diferentes parámetros para diagnósticas, o bien prevenir determinadas lesiones existentes o venideras.

¿Quieres saber un poco más sobre el síndrome de la cintilla iliotibial? Pues presta mucha atención porque te vamos a dar algunos consejos para que puedas valorarte, y si encuentras algo fuera de lo normal, acudas a tu médico o un profesional para que te pueda diagnosticar mejor.

¿Cómo detecto si tengo el síndrome de la cintilla iliotibial?

Cuando eres deportista, y sobre todo runner, sueles realizar infinidad de exploraciones en las extremidades inferiores del cuerpo.

La estabilidad se suele medir entre los muslos y la cadera gracias a la fascia lata, la cual garantiza el principal funcionamiento de las caras de la rodilla, pero si esta se inflama se produce un gran dolor y tacto fibroso, y capacitando la correcta extensión de la rodilla, y por consiguiente la zancada a la hora de correr.

Pero… ¿Qué es la cintilla iliotibial?

Esta se trata de una afección característica de los corredores, en la zona de la rodilla. Se conoce como una tendinitis de la banda iliotibilial, acompañada a veces, por un proceso de bursitis.

La cintilla iliotibial forma parte del músculo tensor mencionado en puntos anteriores, con un origen en la espina iliaca anterosuperior y con el cóndilo lateral de la tibia.

La principal función es la separación entre la cadera y la estabilización de la rodilla por la cara externa de la esta misma.

cintilla iliotibial

¿Cómo puedo detectarla?

Pues bien, se parte con el dolor en la parte externa de la rodilla, y con una extensión hasta el borde inferior de la rótula, justo dónde se sitúa el tendón rotuliano.

El dolor se debe de notar en el inicio a correr en las sesiones de entrenamiento, y al poco no se puede seguir el ritmo. Además se le suma una sensación de roce dolorosa en la zancada y flexión y extensión de la rodilla con la fricción entre rodilla y fémur.

Los remedios médicos y los remedios deportivos

Frente a este tipo de lesiones se pueden utilizar infinidad de tratamientos y terapias para poder solventar y evitar el síndrome de la cintilla iliotibial.

La gama electroterápica, el masaje transverso o la técnica de Moneyron son algunos de estos tratamientos que funcionan frente a la lesión comentada en este artículo.

Cada una de ellas se basa en la aplicación de ultrasonidos, laser o elecrtrofrecuencia, buscando el poder romper las inflamaciones y hacer vibrar el tendón para calmar el dolor.

dolor rodilla

Los ejercicios de flexión y extensión son algunos de los potenciadores y mejoras para la rodilla del corredor, teniendo en cuenta que dichas actividades irán en función del tipo de gravedad y caso. Las hay de más superficiales que otras, y es por ello que se realiza un tipo de tratamiento u otro.

La inyección de ácido hialurónico en estas zonas suele paliar los dolores y en el caso de ser propenso a este tipo de lesiones poder evitarlas y prevenirlas.

Pero ante todo ello, hay que realizarse una exploración para que se pueda determinar, al 100%, de que se dispone de dicha lesión, y no otra, puesto que existen infinidades de inflamaciones y diagnósticos para los músculos y articulaciones en el trabajo del cuerpo en las actividades de running, y para el corredor.

¿Qué es la tendinitis cuadricipital y como aliviarla?

running mujer

La tendinitis cuadricipital es una de las dolencias más habituales en deportistas y viene ocasionada por malas prácticas y falta de técnica; en concreto, por ejercer una tensión repetida sobre el tendón del cuádriceps. Esta lesión se caracteriza especialmente por el dolor que se siente en la parte delantera de la rodilla, justo por encima de la rótula.

La tendinitis cuadricipital es la inflamación del tendón del cuádriceps, que es el encargado de conectar los músculos grandes del muslo con el fémur. Y a diferencia de la rotura, que necesita cirugía, para la aliviar y evitar la degeneración de la inflamación del tendón podemos recurrir a una serie de tratamientos.

 

Causas de la tendinitis cuadricipital

rodilla humanaLa tendinitis del tendón del cuádriceps es propia de deportes donde se acelera y se frena con frecuencia, como es el baloncesto, el tenis o las series de running. La repetición y la prolongación en el tiempo de este movimiento, cuando salamos, corremos o hacemos sentadillas con la pierna en una mala posición, tensa el tendón en exceso y lo va dañando poco a poco. Es lo que se conoce como micro traumatismo por repetición.

Otras causas posibles de esta tendinitis son los malos entrenamientos o la debilidad del cuádriceps, así como el origen congénito de la desviación en la posición de la rótula.

 

¿Cómo identifico está lesión? Signos y síntomas

La tendinitis cuadricipital se manifiesta principalmente como un dolor gradual en la parte anterior de la rodilla, por encima de la rótula; aunque otros síntomas que nos pueden dar la señal de alarma sobre la inflamación del tendón del cuádriceps pueden ser:

· Sensación de debilidad al aumentar de velocidad o hacer sentadillas.

· Dolor al tocar el tendón del cuádriceps

· Cojear en subidas y superficies irregulares, incluso al caminar.

· Dolor en la rodilla y rigidez en estiramientos del cuádriceps.

· Dolor al flexionar y extender la rodilla.

· Edema e hinchazón en la zona.

Como hemos dicho, este dolor se presenta de forma gradual y a medida que pasa el tiempo, si se repiten las malas prácticas que lo están ocasionando, la tendinitis puede ir a más.

  • En los casos menos graves solamente se sufre una ligera molesta o sensación de rigidez en contracciones fuertes y reiteradas del cuádriceps. El dolor aumenta con el reposo, ya que en estas primeras las primeras etapas de la tendinitis, el dolor de la rodilla disminuye cuando está en caliente.
  • En los casos donde la inflamación va a más, el dolor se manifiesta en diferentes actividades físicas y dificulta su realización, aunque no se vea la rodilla hinchada.

Si nos identificamos en estos síntomas, nuestro médico de cabecera podrá hacernos un examen exhaustivo para diagnosticar la tendinitis del cuádriceps.

Tratamientos para la tendinitis cuadricipital

Tal y como ocurre con otras tendinitis, para aliviar la inflamación del tendón del cuádriceps recurriremos en un primer lugar a la aplicación de frío y a los antiinflamatorios; pero para los casos donde el dolor persiste, podemos recurrir a otros tratamientos.

  • Estiramientos y fortalecimiento progresivo. Podemos ayudar al proceso de recuperación y evitar lesiones futuras con estiramientos de cuádriceps donde estiremos la parte delante del muslo, ejercicios de cuádriceps estáticos, que haremos sentados, y con elevaciones con la pierna estirada tumbados en una colchoneta. Todos estos estiramientos deben hacerse sin sentir dolor.
  • Refuerzo muscular. Antes de iniciar este tratamiento, la inflamación debe haber desaparecido. Estos ejercicios, especialmente si se realizan en una piscina con agua caliente, permite conserva la amplitud del movimiento y reducir el estrés en torno a la zona afectada.
  • Masaje transverso profundo o técnica Cyriax. Este masaje, que debe ser realizado por un fisioterapeuta, va en dirección contraria a las fibras del músculo y ayuda a reducir la tensión y a alinear las fibras del tendón de manera adecuada.
  • Ondas de choque y laserterapia. Son dos de los tratamientos más eficaces de la fisioterapia instrumental para esta dolencia. Se requieren tres sesiones de terapia de ondas de choque, una cada semana, o diez sesiones seguidas de laserterapia.

  • Terapia farmacológica. Las inyecciones de anestésicos locales también pueden ayudar en etapas agudas, sin embargo, no se aconseja el uso de corticoides.
  • Inyecciones de ácido hialurónico. Además de ayudar al colágeno de la rodilla, las inyecciones de ácido hialurónico también actúan sobre los tendones afectados y permiten su mejoría.
  • Aparatos ortopédicos. Los vendajes neuromusculares pueden ser de gran utilidad para tratar tanto la tendinitis del cuádriceps como la tendinitis rotuliana.
  • Rodillo de espuma. Es un cojín de espuma cilíndrico sobre el que hay que deslizar la zona afectada para poder trabajar los tejidos blandos y aliviar la tensión en los músculos alrededor de la rodilla.

El tiempo de recuperación depende del grado de tendinitis cuadricipital que se esté experimentando. Si el dolor es leve, puede desaparecer en un par de semanas, pero si existe micro rotura fibrilar o calcificación del tendón, deberemos esperar uno o dos meses.  Por suerte, con ayuda de reposo y fisioterapia podemos acelerar el proceso.

Condromalacia Rotuliana: Qué es y cómo afrontarla

Lesión de rodilla

Seguro que en algún momento de tus entrenamientos y/o eventos deportivos has sentido molestias en la rodilla, ya bien sea en un movimiento suave o brusco. Pues bien, este es uno de los síntomas que se siente frente al diagnóstico de la condromalacia rotuliana.

Este tipo de enfermedad, puede generarse a partir de una lesión de la rótula y la articulación del fémur al mover la rodilla, correspondiente a una que esté dañada.

No obstante, en este artículo es vamos a explicar en qué consiste la condromalacia rotuliana, y cómo puedes afrontarla en el caso de sufrir este tipo de lesión en tus articulaciones.

Condromalacia Rotuliana: Por definición

La descripción de la condromalacia rotuliana, también conocida como  condromalacia patelar o condritis rotuliana se basa en ser una patología diagnosticada de la degeneración progresiva del cartílago existente entre el fémur y la rótula.

Esta enfermedad provoca malestar y dolor sordo alrededor y la parte anterior de la rótula. Definiendo diferentes tipos de grados y agravamientos de la enfermedad, desde el más leve al más extremo.

Este tipo de síntomas y lesiones lo suelen padecer jugadores de baloncesto, vóley o fútbol, así como ciclistas, deportistas especializados en karate, tenistas, o los amantes del running, en definitiva, aquellos que juegan en posiciones en qué las rodillas sufren y deben de realizar esfuerzos duros e y de un alto desgaste.

Pero… ¿Cuáles son los síntomas y las causas de sufrir condromalacia rotuliana?

Síntomas, causas y tratamiento

Como venimos diciendo en los puntos anteriores, la condromalacia rotuliana es una patología que afecta a las rodillas, pero….  ¿A qué es debida?

Las causas

Pues bien, existen muchas y posibles causas que están relacionadas con esta enfermedad, además de que esta es una lesión multifactorial que afectan a su desarrollo. Estas son algunas de las causas:

  • Sobrepeso u obesidad. La sobre carga del peso en las rodillas puede sufrir un degaste afectando y derivando a la enfermedad.
  • Factores genéticos y naturales. El paso de la edad, o bien si algún familiar a podido sufrir de ello hacen que el grado de predicción a sufrir la enfermedad sea mayor. 
  • Traumatismos y otro tipo de alteraciones ergonómicas. Este tipo de sucesos afectan en las posturas y/o alineaciones de los mecanismos relacionadas con las partes corporales y relacionadas en las rodillas, ya bien sea en musculatura, o la pronación del pie, entre otros ejemplos.
  • Práctica de deportes de impacto. Otro de los causantes, y quizá uno de los más populares entre quién sufren condromalacia, son los esfuerzos y daños producidos por el impacto (indirecto) por la práctica de deportes como puede ser el running, o los juegos que requieren un alto rendimiento y esfuerzos físico
  • Uso de calzado inapropiado. Saber qué tipo de producto te estás calzando, así como la calidad de los mismos, y la adecuación a cada situación, harán que sea más o menos arriesgado para sufrir este tipo de patología.
  • Artritis reumatoide. Esta es otra de las grandes causas por quién padece la condromalacia rotuliana, también la sufrirá. Debido a la afectación directa de las articulaciones por ambas, hace que entre ellas se retroalimenten como tal.

condromalacia zona

Los síntomas

Pero… ¿En qué momento deberías de sopesar que sufres condromalacia rotuliana? Bien, estas son algunos de los síntomas que hacen que comencemos a sospechar, cuidar y evitar que esta enfermedad se reproduzca y poder convertirla en reversible, o si bien no, paliarla.

  • Dolor articular. Este es uno de los factores en los que se siente algún problema de degeneración o de función articular, además de la inflamación.
  • Sensación de inestabilidad y pequeños defectos de las rodillas en su uso. Esto se ve claramente reflejando en el impedimento a realizar acciones físicas tales como subir escaleras, montar en bici, correr o cualquier otra actividad relacionada con el movimiento brusco y continuo de las rodillas.
  • Sensación de fricción al extender la rodilla. El dolor se manifiesta en la parte delantera de la rodilla, o bien con el chasquido y pequeña dolencia punzante en el movimiento de la rodilla y el recorrido flexo-extensivo.

Naturalmente, no todos los patrones deben de incluir todas ellas, puesto que cada cuerpo, y caso, es un mundo.

El tratamiento

Como hemos comentado, existen varios grados a esta enfermedad, y por consiguiente múltiples formas de afrontar y paliar la Condromalacia rotuliana.

Es por ello  que estos son algunos de los tratamientos que se pueden llevar a cabo para que si bien no es eliminarla, se centrará en frenar la progresión de la patología.

Tratamiento fisioterapéutico

Este tipo de tratamiento se basarán en la observación postural, ergonomía y la pisada, así como de los miembros y simétrica de las articulaciones. La radiofrecuencia, osteopatía, los estiramientos o el refuerzo de la musculatura son alguna de las soluciones.

Infiltraciones con ácido hialurónico

Este se trata de inyectar, periódicamente, el componente ácido hialurónico para dar más viscosidad, y aliviar el dolor de las rodillas, evitando el roce de los huesos implicados.

Pérdida de peso

Uno de los factores claves para reducir los síntomas de la condromalacia rotuliana es mantenerse en  los valores adecuados del IMC (Índice de Masa Corporal)  para cada una de las personas y su constitución corporal.

Tratamiento farmacológico

Glucosamina y condrotín sulfato son componentes de la matriz del cartílago, pero aun así faltan componentes básicos que han demostrado su eficacia en el tratamiento de la condromalacia y que he ido descubriendo poco a poco.

Tratamiento de potenciación de la musculatura

Para asegurar una buena sujeción y que la funcionalidad de la rodilla sea la perfecta, hay que alinear y soportar la rótula correctamente, pero ¿Cómo? Dotar a las piernas de una musculatura fuerte y potente por lo que deberemos llevar a cabo un plan de ejercicios para este fin.

condromalacia

En definitiva, existen muchos factores, causas y tratamientos para que una enfermedad como la condromalacia rotuliana sea más bien un pequeño escoyo en tu vida rutinaria, pudiendo convertirse en una patología reversible, que no un problema para tu día a día.

¿Cómo puedo saber si tengo roto el menisco?

rotura menisco

Desde utilizar las zapatillas equivocadas, hasta sufrir problemas de artritis, son muchas las razones que llevan a un runner a sufrir dolores en la rodilla cuando corre. Una de estas dolencias que permanece en el tiempo y no disminuye es la rotura de meniscos, En este artículo vamos a explicarte en qué consiste y cómo puede tratarse la que se conoce como la lesión más común de rodilla entre los deportista.

¿Qué son los meniscos?

Los meniscos son dos pequeños estabilizadores con forma de medialuna que tenemos en la rodilla y que sirven para comunicar el fémur con la tibia. Están formados por un tejido llamado fibrocartílago y absorben parte de la energía cuando nos movemos (ya sea para correr, salta o simplemente levantarnos), por lo que son capaces de resistir grandes cargas de presión. También son los encargados de distribuir el líquido sinovial a través de la articulación; pero si se dañan, provoca dolor, bloqueos e inestabilidad.

¿Cómo se lesionan los meniscos?

Los meniscos se lesionan principalmente por la ejecución de un mal movimiento de rotación del cuerpo, cuando dejamos un pie fijo sobre el suelo, pero el cuerpo rota. Esto puede ocurrir de dos formas:

 

  • Lesión de menisco traumática. Es la que tiene lugar cuando se recibe un impacto en la rodilla de la pierda que está soportando el peso o si se efectúa un giro muy brusco. El fémur aplasta el menisco al girar sobre la tibia, lo retuerce y lo rasga. Esta lesión es propia de deportes como el fútbol o el esquí.

 

  • Lesión de menisco degenerativa. El desgate de nuestro cuerpo es inevitable con el paso del tiempo, por lo que también se pierden agua y colágeno de manera progresiva, lo que afecta a las propiedades mecánicas y a la estructura de la rodilla. El menisco puede terminar rasgándose por desgaste.

 

¿Qué síntomas presenta una lesión meniscal?

El dolor creciente en la rodilla al caminar, al subir y bajar escaleras, o al levantarse son algunos de los síntomas que evidencian la rotura de meniscos. También lo son los chasquidos, los bloqueos y la falta de estabilidad. Si sientes estos síntomas, acude a tu traumatólogo y explícale tu caso.

¿En qué consiste la cirugía de meniscos y qué consecuencias tiene?

En caso de que necesites pasar por quirófano para corregir tu lesión meniscal, la operación de meniscos que se llevará a cabo consiste en la reparación o resección parcial del menisco. Se desaconseja la resección total porque aumenta el desgaste del cartílago articular.

Con esta extirpación de parte del menisco se termina con el dolor y con los problemas mecánicos que sufría la rodilla, pero a costa de empeorar la amortiguación entre la tibia y el fémur. La pérdida del cartílago que recubre esta zona puede llevar a un desgaste prematuro de la articulación, como es la aparición de artrosis precoz.

Sin embargo, no todas las lesiones de menisco se operan. Antes de llegar a este punto, existen otros tratamientos más conservadores y naturales que ayudan a mitigar el dolor y a mejorar la mecánica de la articulación. Los productos con ácido hialurónico son ricos en colágeno y ayudan a recuperar la lubricación natural de la rodilla, así como hacen desaparecer las molestias durante varios meses. Gracias a este tipo de productos, podemos retrasar, e incluso evitar, la cirugía de meniscos y sus correspondientes consecuencias, así como podemos continuar con nuestra vida habitual y con nuestra rutina deportiva.

Los mejores ácidos hialurónicos para las rodillas

runners

No se trata de saberse de memoria los mejores ácidos para las rodillas, sino de identificar aquellos que te sientan mejor y se adaptan a tus necesidades fisiológicas. Este es el error que cometen muchas personas cuando empiezan a notar dolencias en las articulaciones, especialmente en las rodillas.

Ligeros pinchazos al hacer ejercicio o punzadas al realizar movimientos bruscos son algunos de los síntomas que experimentan hombres y mujeres, sobre todo si el running es una actividad cotidiana en sus vidas o si pertenecen a la tercera edad. Aún así, todos hemos sufrido alguna vez una lesión en las rodillas.

¿Por qué sufrimos lesiones en las rodillas?

La articulación de la rodilla es la más grande y compleja del cuerpo humano. La gran cantidad de elementos que configuran esta estructura hace que sea más susceptible de lesionarse. Huesos, ligamentos, cartílagos, líquidos, venas, entre otros, componen la articulación y su función principal es ayudarnos a mantener la estabilidad y la movilidad de nuestras piernas.

Debido a su complejidad, la rodilla es más vulnerable que otras partes del cuerpo a sufrir golpes. Además, si no se trata a tiempo, un golpe en la rodilla puede no presentar una curación óptima y convertirse en una molestia crónica. De ahí que debamos prevenir lesiones siempre que podamos. Sin embargo, si el mal ya está hecho, no queda más remedio que acudir a tratamientos que no solo eliminen el dolor o la hinchazón, sino que también protegan la articulación para futuras actividades.

¿Cuántos hay y cuáles son los mejores ácidos para las rodillas?

Uno de los tratamientos que mejor funcionan para la rodilla es el ácido hialurónico. Este elemento se mezcla con el líquido sinovial de la rodilla y ejerce de lubricante, mejorando así la movilidad y flexibilidad de las articulaciones.

El ácido hialurónico se puede suministrar de forma inyectable, en pastillas o en crema, por lo que las posibilidades son amplias para todo tipo de personas. Veamos algunos de los mejores ácidos para las rodillas según su administración:

 

Ácido hialurónico inyectable

Se trata de un procedimiento conocido como “infiltración” en el que se administra el ácido hialurónico mediante su inyección en la zona a tratar. En este caso, la inyección de ácido hialurónico en la rodilla se realiza para aliviar el dolor mientras se cura una lesión y puede ir desde una inyección anual hasta una frecuencia de 3 inyecciones por semana.

Cada enfermedad que afecte a las rodillas precisa de un tipo u otro de ácido hialurónico inyectable. En este caso, el Suplasyn es un ácido de 20mg/2ml, beneficioso para tratar el dolor y para la recuperación de las rodillas por la osteoartritis.

 

Ácido hialurónico en pastillas

Uno de los mejores ácidos para las rodillas que podemos encontrar en pastillas son aquellos que combinan su eficacia con el colágeno o el magnesio. El colágeno ha obtenido resultados óptimos para pacientes que sufren de artrosis, además de poseer cualidades beneficiosas para fortalecer uñas y embellecer la piel. Además, unido con el magnesio, ambos componentes optimizan el rendimiento de esta articulación ya que fortalecen la estructura de las rodillas y fortalecen los músculos.

En este sentido, Epaplus de colágeno y hialurónico mantiene la flexibilidad y lubricación para favorecer la conservación del cartílago articular dañado por lesiones deportivas o por el paso de los años. La toma de este ácido  es de 40ml, bien diluido con agua (150ml) o biencon  otro líquido.

 

Ácido hialurónico en crema

El desgaste de las articulaciones en personas de edad avanzada es muy común. Por ello, uno de los mejores ácidos para las rodillas en forma de crema es Mayla Bonflex. Posee propiedades antiinflamatorias, calmantes, hidratantes y cicatrizantes, sirviendo de complemento a los tratamientos orales e impidiendo el desgaste de las rodillas.

Un gel de 100ml cuya composición se caracteriza por la presencia de vitamina C, de carácter antioxidante, fundamental para retrasar el desgaste y envejecimiento de la articulación, previniendo futuras lesiones.